Estudio de fertilidad

Estudio de fertilidad

Conoce tu fertilidad

El estudio de fertilidad tiene como objetivo conocer los factores que pueden estar retrasando el embarazo en una pareja. También puede realizarse con el propósito de conocer o preservar la fertilidad. Cuando te planteas hacer un estudio de fertilidad, lo primero que tienes que tener en cuenta es cuál es la fertilidad normal a tu edad. Te mostramos en este gráfico, la probabilidad mensual de embarazo según la edad de la mujer. 

La probabilidad mensual de embarazo pasa de ser de alrededor de un 20-25 % cuando tenemos menos de 30 años, a alrededor del 15% hasta los 38, y baja por debajo del 10% mensual por encima de esta edad. Teniendo en cuenta estos datos, se aconseja hacer un estudio de fertilidad, si tienes menos de 35 años y no has conseguido un embarazo al cabo de un año; o si tienes 35 o más años, y en 6 meses no lo has conseguido. El motivo, es que al cabo de ese tiempo, la probabilidad mensual de embarazo disminuye a niveles muy bajos, y cualquier tratamiento de reproducción podrá mejorar tu probabilidad de conseguirlo. A continuación exponemos las pruebas más habituales en un estudio de fertilidad. En una primera consulta podemos hablar de cuáles son las indicadas para vosotros. 

Análisis hormonal 

El análisis de hormonas nos da información sobre la reserva de óvulos que quedan en los ovarios y sobre la función de los mismos. Pueden medirse FSH, LH y estradiol entre el día 3º y 5º del ciclo menstrual, que servirán además para pronosticar la posible respuesta de los ovarios a una estimulación ovárica; o el nivel de hormona antimulleriana (AMH), realizado en cualquier momento del ciclo menstrual. 

Ecografía transvaginal 

La ecografía transvaginal nos dará información sobre ovarios, útero y trompas. En los ovarios el recuento de folículos antrales, reflejará la reserva de óvulos de la mujer. Además observaremos la presencia de quistes endometriósicos o de otra naturaleza. En el útero se podrán ver pólipos, miomas, u otra patología anatómica que pueda limitar la fertilidad. 

Seminograma 

El seminograma nos informa sobre el recuento y movilidad de los espermatozoides, y es una prueba fundamental para conocer la fertilidad masculina. La recuperación de espermatozoides móviles (REM) en una muestra de semen, orientará además sobre la técnica de reproducción asistida recomendada caso de necesitar tratamiento. 

Pruebas complementarias

Las pruebas complementarias incluyen la revisión ginecológica, cultivos vaginales y endocervicales, y valoración uterina y tubárica mediante histerosapingografía, histeroscopia, histerosonografía o laparoscopia. En el varón, un exudado uretral, una fragmentación de ADN o FISH en espermatozoides, y si lo desea, un estudio de enfermedades genéticas recesivas, que confirme la “compatibilidad genética” con la donante en una ovodonación, completarán su diagnóstico. 

Consulta de nutrición

La consulta con la nutricionista es necesaria en caso de malnutrición (desnutrición u obesidad).  Un índice de masa corporal (IMC) fuera de los límites normales se asocia, en la mujer y el varón, a una disminución de su fertilidad y mayor riesgo de abortos y otra patología gestacional.