Aunque la histeroscopia sigue siendo la prueba de elección para valorar la patología del interior de la cavidad endometrial, la histerosonografía nos permite detectar alteraciones a este nivel en el 88-93% de los casos, siendo una prueba menos invasiva, menos molesta para la paciente, y más económica.

La evaluación de la cavidad endometrial es importante porque la presencia de patología a este nivel puede dificultar la implantación embrionaria. La ecografía transvaginal hasta en un 10-30% de los casos no es suficiente para evaluar la normalidad uterina. En estas situaciones son necesarias otras pruebas complementarias entre las que se encuentran la histeroscopia y la histerosonografía.

La histeroscopia consiste en introducir una óptica a través del cuello del útero y distender la cavidad uterina mediante introducción de soluciones líquidas. Permite el diagnóstico de pólipos, miomas, adherencias, valorar la forma de la cavidad endometrial o detectar un crecimiento anormal del endometrio. Aunque es una prueba que puede realizarse en consulta, no es bien tolerada por todas las pacientes ya que requiere una pequeña dilatación del cuello del útero. Requiere instrumental específico y una curva de aprendizaje para el ginecólogo media.

La histerosonografía consiste en realizar una ecografía transvaginal mientras introducimos suero salino con una cánula a través del cuello del útero para distender la cavidad, lo que permite una mejor valoración del interior del útero que la ecografía transvaginal. Es una prueba que se realiza en consulta, no es molesta y no requiere instrumental específico. La curva de aprendizaje del ginecólogo es muy corta.

Existe controversia sobre la evaluación de la cavidad uterina con pruebas complementarias de forma sistemática antes de un tratamiento de fecundación in vitro. A este respecto, las guías NICE (National Institute for Health and Care Excelence) de 2013 sólo las recomiendan cuando están clínicamente indicadas. La ESHRE  (European Society of Human Reproduction and Embriology) también limita este estudio a los casos en los que se sospecha patología uterina, aunque no hace referencia a realizarla antes de un tratamiento de fecundación in vitro (FIV). Ninguna sociedad científica sobre reproducción asistida se ha manifestado hasta el momento sobre si es mejor realizar histeroscopia o histerosonografía para realizar esta evaluación.

En 2015, Seshadri et al publicaron una revisión sistemática y meta-análisis para valorar la eficacia de la histerosonografía para la detección de las anomalías endometriales, mostrando una sensibilidad del 88% y una especificidad del 94%.

En agosto de 2017, Medina el al han publicado un estudio de 197 pacientes en el que han realizado una histerosonografía previa al ciclo de FIV. Este estudio demostró que la histerosonografía tiene un valor predictivo positivo del 93.7%, lo que quiere decir que en el 93.7% de los casos, las alteraciones sospechadas por histerosonografía fueron confirmadas por histeroscopia. Sin embargo, este estudio no pudo valorar la sensibilidad de la prueba, ya que la histeroscopia de confirmación sólo se realizó en aquellas pacientes con imágenes sospechosas en la histerosonografía.

En URH García del Real, tal y como recomiendan las sociedades científicas sobre fertilidad, no realizamos pruebas complementarias de forma sistemática a todas las pacientes, reservándolas para cuando hay una indicación clínica. Sin embargo, cuando por ecografía encontramos una imagen sospechosa, o en pacientes que tienen historia de fallo de implantación o abortos de repetición, sí hacemos una evaluación más exhaustiva de la cavidad uterina. En estos casos, utilizamos en primera línea la histerosonografía ya que es una prueba más sencilla y mejor tolerada. Y cuando detectamos patología mediante histerosonografía, recurrimos a la histeroscopia para confirmarla y corregirla. En todos estos casos, acompañamos el diagnóstico de imagen con un estudio anatomopatológico mediante la realización de biopsia endometrial.

 

Dra. Laura Blasco Gastón – Ginecóloga especialista en Reproducción Asistida