Una nueva revisión sobre las claves del éxito en inseminación artificial con semen de donante (IAD) acaba de ser publicada por A. Thijssen y col. en Junio de 2017. Se trata de un estudio prospectivo realizado desde Julio de 2011 a septiembre de 2015, en el que analizan cómo influyen en el éxito de la inseminación artificial los siguientes factores: la edad de la mujer, el consumo de tabaco, el índice de masa corporal (IMC), el número de ciclo, el método de estimulación ovárica, los niveles de estradiol y progesterona, el intervalo de tiempo desde la administración del HCG (hormona que induce la ovulación) y la inseminación, si en el momento de la inseminación artificial ha sido fácil o difícil en su ejecución, si ha habido sangrado durante o después de la inseminación artificial, la calidad del semen después de su descongelación y la infertilidad primaria (ningún embarazo a término previo) o secundaria (existencia de abortos tras haber logrado alguna gestación a término).

El estudio de 402 mujeres, con edad media de 33 años, y 1264 ciclos de IAD, incluye mujeres sin pareja, lesbianas y mujeres heterosexuales con parejas azoospérmicas (sin espermatozoides en el eyaculado) o con alguna enfermedad genética. Los resultados confirman que el éxito en inseminación artificial es menor en mujeres de edad avanzada (especialmente en el grupo de 40 o más años) y en las que fuman 15 o más cigarrillos al día. El éxito es también menor en pacientes con infertilidad primaria que en aquellas con infertilidad secundaria.

En cuanto a la estimulación ovárica, los ciclos estimulados con HMG o FSH obtienen un mayor éxito que los ciclos naturales o estimulados con clomifeno, y tener niveles de progesterona altos el día de la ovulación se asocia a una menor tasa de embarazo.

Ninguno de los factores analizados en relación a la calidad seminal influye negativa o positivamente en la tasa de embarazo. Es razonable pensar que al ser muestras de semen de donante, la calidad entre las mismas sea homogénea, a pesar de la variabilidad en la concentración de las mismas. Otros factores como el IMC, los niveles de estradiol, la facilidad o no en la ejecución de la inseminación, etc … tampoco se relacionaron significativamente con la tasa de embarazo.

En los últimos años se ha incrementado la demanda de ciclos de inseminación artificial con semen de donante debido al incremento de la afluencia de parejas lesbianas, mujeres sin pareja y aquellas que, por impedimento legal, no pueden realizarse este tratamiento en su país de origen. Para optimizar el éxito en la inseminación artificial es importante seguir haciendo revisiones como la presentada.

Dra. Rosa Cercas Duque – Embrióloga Laboratorio Fecundación In Vitro y Andrología