El éxito en la inseminación artificial conyugal varía según la edad y diagnóstico de la pareja. En general, la tasa de embarazo en la inseminación artificial ronda el 15-20% por intento, y al cabo de 3 o 4 intentos alrededor del 35-40% de las parejas consiguen embarazo.

El éxito en la inseminación artificial es moderado, pero se ofrece a parejas en circunstancias en las que su éxito de embarazo espontáneo es claramente menor. Hay que tener en cuenta que una pareja de 30 años, sin problemas de fertilidad conocidos, tiene un éxito de alrededor del 25% de conseguir embarazo espontáneo durante los primeros 6 meses; al cabo de un año la probabilidad de embarazo baja a menos del 10%; y cae hasta menos del 3% al cabo de 2 años.

No hay problema en hacer más de 3 inseminaciones, pero a partir del 4º o 5º intento, el éxito en la inseminación artificial es menor del 10% por intento, por lo que se suele recomendar a la pareja pasar a la Fecundación in vitro (FIV) si aún no han conseguido embarazo.

Antes de realizar una inseminación artificial conyugal es imprescindible contar con unas condiciones básicas adecuadas:

  1. En el seminograma diagnóstico de la pareja debe haberse conseguido una recuperación de espermatozoides móviles (REM) mayor de 5 millones/ml
  2. Una ecografía transvaginal de la mujer debe mostrar un útero adecuado para albergar un embarazo evolutivo. Esto quiere decir que hay que estudiar la presencia de pólipos, miomas, alteraciones morfológicas uterinas, etc..
  3. Una histerosalpingografía o una laparoscopia debe diagnosticar si las trompas de Falopio están permeables o no.

Además de estas condiciones básicas es necesario tener en cuenta otros factores que pueden afectar el éxito en la inseminación artificial. Son factores que no contraindican la realización de la inseminación artificial, pero que reducen su éxito a valores por debajo del 10% por intento.

Edad de la mujer y duración de la esterilidad

Para la inseminación artificial se recomienda tener menos de 38 años y una duración de esterilidad menor de 2 años.

Sin embargo, si la edad es menor de 35 años, pero el periodo de esterilidad es mayor de 4 años, se recomendará a la pareja ir directamente a un tratamiento de Fecundación in vitro. Por el contrario, si la mujer es mayor de 38 años y la duración de su esterilidad es menor de 12 meses, se puede intentar la inseminación artificial si su pronóstico es bueno; por ejemplo, si han tenido un embarazo espontáneo previo.

Es razonable poner el límite de los 40 años como una contraindicación a la inseminación artificial por el poco éxito conseguido a partir de esta edad y porque puede representar una pérdida de tiempo para conseguir embarazo con otros tratamientos más eficaces.

Endometriosis

Hasta el 20% de las mujeres con problemas de fertilidad tiene endometriosis. Esta patología puede estar diagnosticada tras una laparoscopia, o puede ser una sospecha clínica. La endometriosis se sospecha en mujeres con dolor en la menstruación, historia de más de un año de esterilidad, o por la presencia de un quiste ovárico persistente con contenido de aspecto hemorrágico.

El éxito en la inseminación artificial no se ve afectado ante el diagnóstico de endometriosis leve o “no quística”, pero sí se reduce en casos de endometriosis quística, moderada o grave. 

Factor tubárico

Se llama factor tubárico a la situación en la que al menos una de las Trompas de Falopio está bloqueada o no es funcionante. Esto puede suceder tras un embarazo extrauterino, una inflamación tubárica o hidrosalpinx, una enfermedad pélvica inflamatoria, etc…

En estas situaciones, el éxito en la inseminación artificial es menor del normal, en parte porque los óvulos producidos por un ovario rara vez serán recogidos por la trompa contralateral, lo que llevará a cancelar ciclos de inseminación donde el ovario que responda a la estimulación sea el del “lado malo”; y también, porque es posible que la trompa “sana”, siendo permeable, no funcione adecuadamente por haber sido afectada de alguna manera por el mismo proceso que afectó a la trompa “enferma”.

Factor mixto

Llamamos esterilidad de factor mixto en la que se combinan varios factores o causas de esterilidad en ambos miembros de la pareja. En estos casos, hemos observado que la probabilidad de éxito en la inseminación artificial está reducida.

La excepción a esta regla sería un diagnóstico de problemas de ovulación en la mujer (por tener ovarios poliquísticos o hiperprolactinemia) y un factor masculino leve (baja concentración o movilidad espermática, pero un REM >5M/ml). En estos casos la inseminación artificial puede corregir el problema de ovulación femenino, al tiempo que sitúa un buen número de espermatozoides en el útero en el momento adecuado.

Aunque hemos presentado un resumen de situaciones clínicas que pueden determinar el éxito en la inseminación artificial, es evidente que hay que individualizar la recomendación de tratamiento para cada pareja.

En URH García del Real, cuidamos todos los detalles: desde el diagnóstico, medicación, día de la inseminación, preparación de la muestra, prueba de embarazo, hasta el alta de la paciente. Además existe un teléfono 24h para resolver todas tus dudas durante el tratamiento. Con ello, conseguimos que os sintáis más arropadas además de obtener una tasa de éxito superior a la media española

Si necesitas más información no dudes en ponerte en contacto con nosotras.

Dra. Sylvia Fernández-Shaw Zulueta – Directora de URH García del Real