El diagnóstico temprano de baja reserva en la mujer joven, aunque puede ser un jarro de agua fría, dará la oportunidad de ofrecer a la paciente tratamientos para que pueda ser madre en el futuro. Cuanto antes sea consciente la mujer de esta situación, mejores serán las armas que tendremos a nuestro alcance para poner soluciones.

¿Qué es la baja reserva ovocitaria?

La mujer nace con una reserva de óvulos que va gastando a lo largo de su vida. Según los “Criterios de Bolonia” consensuados por la Sociedad Europea de Reproducción Humana (ESHRE) en 2011, se considera que una mujer tiene indicios de baja reserva ovocitaria cuando tiene un recuento de folículos antrales inferior a 5-7 o una hormona antimulleriana inferior a 0.5-1.1 ng/ml. La baja reserva cursa de forma asintomática, es decir, la mujer no nota nada diferente en relación a cómo son sus ciclos menstruales y, en la mayor parte de los casos el diagnóstico se hace de forma casual cuando aparecen problemas de fertilidad o cuando lo sospechamos por la historia familiar de la paciente.

Aunque esta condición se considera normal cuando la edad de la mujer está por encima de los 35 años, requiere un manejo ágil y especializado desde el punto de vista de la fertilidad. Y si nos encontramos ante un caso de baja reserva en una mujer joven, además deberemos prestar especial atención al diagnóstico para tratar de encontrar una causa que justifique dicha baja reserva.

Causas genéticas de baja reserva en la mujer joven

Siempre que nos encontremos con una baja reserva ovocitaria en una paciente joven, debemos indagar sobre su historia familiar ya que, en muchos casos encontramos problemas de fertilidad o una menopausia precoz en la línea materna. Esto no quiere decir que todas las pacientes jóvenes con baja reserva tengan un problema genético, pero sí que puede haber cierto componente hereditario. Para descartar que la baja reserva en la mujer joven esté asociada con una alteración en el número de cromosomas, deberemos pedir a la paciente un cariotipo.

Por otra parte, conocemos la asociación entre el Síndrome de X frágil y baja reserva ovocitaria en mujeres jóvenes. El Síndrome de X frágil es un trastorno hereditario que puede ocasionar retraso mental en diferentes grados. La mutación se encuentra en gen FMR-1 del cromosoma X y consiste en un aumento en el número de repeticiones un fragmento de ese gen. En función del número de repeticiones, los síntomas se manifestarán de forma más o menos severa. Además, esta mutación está asociada al llamado “fenómeno de anticipación” es decir, que el número de repeticiones va aumentando en generaciones sucesivas, así como la gravedad de los síntomas. Los varones son los que acusan de manera más marcada los síntomas de la enfermedad ya que sólo tienen un cromosoma X. En la mayor parte de los casos tienen retraso mental y unos rasgos físicos característicos. Las mujeres pueden permanecer asintomáticas durante toda su vida infantil y juvenil y únicamente llegar al diagnóstico al presentar problemas de fertilidad o baja reserva ovocitaria. Si en el estudio de una mujer joven con baja reserva encontramos esta mutación, deberá recibir consejo genético en el momento en que se plantee la maternidad.

Otra alteración genética que se asocia con baja reserva ovocitaria en la mujer joven es el Síndrome de Turner que se caracteriza por la ausencia de uno de los cromomosomas X (o porque éste está incompleto).

Patología ovárica vinculada a la baja reserva en la mujer joven

Una de las principales causas de baja reserva en la mujer joven es la endometriosis, que consiste en la presencia de tejido endometrial fuera de la cavidad uterina. El lugar más frecuente en el que aparecen los quistes de endometriosis (endometriomas) es el ovario, puede disminuir la cantidad de tejido ovárico sano y, por lo tanto, la reserva de óvulos de la mujer. Las pacientes con endometriosis, por norma general, presentan baja reserva ovocitaria a edades más tempranas.

Además de los endometriomas, en el ovario pueden aparecer otros quistes o tumores de ovario (benignos o malignos) que también disminuyen la cantidad de tejido ovárico sano y, con él, la reserva de ovocitaria de la mujer joven.

Causas externas que producen baja reserva en mujer joven

Los tratamientos oncológicos (quimioterapia y radioterapia) están específicamente diseñados para atacar a las células que tienen una rápida replicación, como son las células cancerígenas. Pero, en el ovario, las células también hay mucha actividad de división celular. Esto hace que los quimioterápicos y la radioterapia también actúen sobre el tejido ovárico siendo causa de baja reserva ovárica en mujeres jóvenes.

La ovotoxicidad del tabaco es algo que también ha sido ampliamente documentado. Las pacientes fumadoras tienen una pérdida folicular más rápida que las que no lo hacen.

Vitrificación de óvulos en mujer joven con baja reserva ovocitaria

Son las pacientes jóvenes con baja reserva las que más pueden beneficiarse de la congelación de óvulos ya que sabemos que estas pacientes, si deciden posponer su maternidad, tendrán problemas para conseguir embarazo y muchas de ellas tendrán que recurrir a la recepción de óvulos de donante. La congelación de óvulos ofrece a estas pacientes la tranquilidad de saber que tienen guardados sus óvulos y que éstos van a mantener intactas sus propiedades para cuando deseen ser madres.

FIV y baja reserva en mujer joven

La FIV (fecundación in vitro) es el tratamiento de fertilidad que ofrece mejores resultados en casos de baja reserva ovocitaria, ya que aporta la mayor probabilidad de embarazo en el menor tiempo posible y, cuando hablamos de baja reserva, el tiempo es un factor clave. Mediante la estimulación ovárica para FIV se consigue un crecimiento folicular múltiple, rescatando óvulos que la mujer perdería en un ciclo normal de ovulación.

La probabilidad de embarazo en FIV en mujeres jóvenes con baja reserva es muy variable. Es frecuente obtener un número bajo de ovocitos y embriones pero, sin embargo, de muy buena calidad morfológica, la correspondiente por edad, y por lo tanto, una alta tasa de embarazo. En otras ocasiones, sin embargo, la calidad ovocitaria y embrionaria está afectada, vinculada a la causa que provoca la baja reserva, y se reduce la probabilidad de éxito en FIV. Cuando esto sucede, se hará necesario plantear un tratamiento de ovodonación.

URH García del Real como Unidad de Reproducción del Instituto de Medicina EGR, ofrece un estudio de la reserva ovárica a todas las mujeres jóvenes dentro de su revisión ginecológica. En función de los resultados de este estudio, damos un consejo médico teniendo en cuenta si se plantean o no el embarazo a corto plazo.

Si quieres saber cómo es tu reserva de óvulos o te planteas congelarlos para no tener problemas cuando quieras ser madre, te ofrecemos una primera consulta completamente gratuita y sin compromiso. Puedes pedir cita a través de nuestra web o en el teléfono 91 740 16 90, ¡estaremos encantados de poder ayudarte!

Dra. Laura Blasco Gastón – Ginecóloga especialista en Reproducción Asistida