La relación entre el tratamiento de FIV y cáncer, especialmente cáncer ginecológico, es objeto de estudio permanente para los especialistas en reproducción asistida. Cuando una paciente se somete a un tratamiento de fecundación in vitro, es necesario administrar un tratamiento hormonal con gonadotropinas, que son hormonas que se producen en una parte del cerebro llamada hipófisis y actúan sobre el ovario estimulando la producción de folículos. Éstos al crecer, producirán una hormona llamada estradiol en cantidades superiores a lo que se produce en un ciclo de ovulación normal.

Se conoce ampliamente el papel de las hormonas sexuales (estradiol y progesterona) en el desarrollo de ciertos cánceres, como el cáncer de mama y otro tipo de cánceres ginecológicos. Por otra parte, ciertos estudios sugieren que estas mismas hormonas pueden estar asociadas con otro tipo de cánceres como los del sistema nervioso central, colorectal, tiroides y melanoma. Por este motivo, desde 1960, múltiples estudios han tratado de identificar si existe un aumento de riesgo de cáncer en las pacientes que realizan un tratamiento de FIV.

Los estudios publicados hasta el momento que abogan por una asociación entre FIV y cáncer tienen múltiples limitaciones que incluyen pequeños tamaños muestrales, información imprecisa sobre la medicación administrada y falta de control de posibles factores de confusión como las causas de fertilidad, el número de embarazos previos y la historia familiar de cáncer. Esto hace que la posible asociación entre tratamiento de FIV y cáncer sea un tema controvertido y con una evidencia muy débil.

En 2013, Siristatidis et al, publicaron una revisión sistemática y meta-análisis con el objetivo de evaluar la asociación entre el tratamiento de FIV y cáncer ginecológico (ovario, endometrio y cérvix). Para eliminar ciertos factores de confusión que pueden aparecer en la población con infertilidad, hicieron un segundo análisis y comparando estas pacientes con la población general. Se eligieron 7.785 estudios que valoraban la asociación entre tratamiento de FIV y cáncer, de los cuales, únicamente se pudieron seleccionar 9, ya que los demás no cumplían los criterios de inclusión por no tener un diseño adecuado (6 estudios sobre cáncer de ovario, 5 sobre cáncer de endometrio y otros 5 sobre cáncer de cérvix). En total se analizaron 109.969 pacientes que habían realizado un tratamiento de FIV entre las que hubo 76 casos de cáncer de ovario, 18 de endometrio y 207 de cérvix. El meta-análisis demuestra que la estimulación hormonal para un tratamiento de FIV no aumenta el riesgo de cáncer de cérvix y ni tampoco el riesgo de cáncer de ovario ni endometrio, si se tiene en cuenta el factor “infertilidad”. Esto quiere decir que, al comparar la población con historia de esterilidad con la población general, se encontró una asociación entre infertilidad y un mayor riesgo de padecer cáncer de ovario y endometrio.

En julio de 2015, el grupo de Zhao et al ha publicado otra revisión sistemática y meta-análisis a este respecto. En este estudio, además de analizar la posible asociación entre tratamiento de FIV y cáncer de ovario, endometrio y cérvix, se añadió el cáncer de mama. Se incluyeron 12 estudios con 178.396 pacientes que habían realizado un tratamiento de FIV. 10 de estos estudios evaluaban el riesgo de cáncer de ovario y mama y 6 estudios sobre cáncer de endometrio y cérvix. En total, se analizaron 175 casos de cáncer de ovario, 48 de endometrio, 502 casos de cáncer de cérvix y 866 de mama. El meta-análisis no encuentra asociación entre la estimulación ovárica para FIV y un aumento de riesgo de cáncer de ovario, endometrio, cérvix y mama. La asociación no se encontró para cáncer de mama hormono dependiente, ni para cáncer de ovario y de cérvix sin dependencia hormonal.

Por todo esto, podemos concluir diciendo que, teniendo en cuenta la evidencia científica de calidad publicada hasta el momento actual, la estimulación ovárica para Fecundación in Vitro es segura en lo referente al riesgo oncológico y que las pacientes que se someten a un tratamiento de FIV no tienen mayor probabilidad de desarrollar un cáncer ginecológico en el futuro, que la población general.

Dra. Laura Blasco Gastón – Ginecóloga especialista en Reproducción Asistida