Nuestra aventura empieza irónicamente con la recomendación de la persona que acabó con todas nuestras esperanzas de ser padres. Llegamos a la clínica URH García del Real  desesperados, abatidos y sin aliento, con nuestro matrimonio hecho añicos gracias al pronóstico desafortunado que vivimos anteriormente. Y cuál fue nuestra sorpresa que conocimos a nuestro primer ángel sin alas, la Dra. Laura Blasco, la cual nos dio una dosis de oxígeno extra para que tuviéramos algo de aliento para la maravillosa aventura que íbamos a vivir. Ignorante de nosotros sin saber a qué puerto nos llevaría, nos dejamos guiar y asesorar por ese ángel que ante todo nos calmó y nos dio ilusiones, palabra que había desaparecido de nuestro vocablo. Y así empezó el maravilloso milagro que nos estaba regalando la vida, conocer a ángeles sin alas que nos  consolaban, entendían nuestros miedos, pero sobre todo nos aportaban oxígeno y muchas ilusiones, así, poco a poco, seguimos conociendo a esas guerreras que andan por allí. Conocimos a Almudena, Belén y Bea, madre mía! Benditas ángeles sin alasEl destino caprichoso también quiso que conociéramos a profesionales tan maravillosos como son el Dr. Borja García, el Dr. Felipe Villacampa, y la Dra. Sylvia Fernández-Shaw  y sin más nos pusimos en manos de ellos. Seguimos nuestro viaje sin saber por donde teníamos que pasar pero con un objetivo claro, QUEREMOS SER PAPAS y estamos en las manos adecuadas, teníamos oxígeno y gracias a todos ellos teníamos ilusión. El camino ha sido duro, pero estábamos dispuestos a todo. Y llega el día en el que conocemos a ese ángel que ha “criado” y cuidado a nuestro embrión, la Bióloga Celia, que bonita esa frase que nos dijo: es una carrera de fondo y ya estamos casi en la meta. Esa frase hizo que apareciera en nuestras caras una sonrisa bien de nervios, de miedo, de incertidumbre, de…miles de cosas. Y esa carrera llegó a su fin, estamos embarazados de 14 semanas !!!!! Aunque ahora nos embarcamos a otra nueva aventura en la cual es maravilloso el día a día,  quien nos lo iba a decir! Jamás podremos olvidaros, ya que cada vez que me veo la tripa o cuando llegue el momento de ver al “peque” estaréis cada uno de todos vosotros, porque habéis hecho posible este milagro. Soy de las que piensa que todo pasa por algo y tengo la certeza de que habéis pasado por nuestras vidas para hacernos uno de los mayores regalos que se puede hacer y sobre todo para salvarnos, tanto individualmente como la pareja que formamos, sólo tengo palabras de agradecimiento. Y esto sólo acaba de empezar, tenemos que volver para que nos digáis que sexo es y presentaros al “peque”. Gracias por salvarnos!!!!

Noelia (Enero 2018)