Aunque se conoce desde hace tiempo que la vitamina D juega un papel en la fertilidad, actualmente existe controversia sobre la importancia real de los niveles de vitamina D cuando una paciente busca embarazo mediante FIV y cómo debemos manejar su déficit sin que suponga una demora en el inicio del tratamiento. Un nuevo metaanálisis se ha publicado en noviembre de 2017 que nos hace revisar este tema.

Qué es la vitamina D y su relación con el embarazo

La vitamina D es una hormona esteroidea que interviene en la homeostasis del calcio y el fósforo y en el metabolismo óseo. A parte de este papel principal, se ha implicado a la vitamina D en otra serie de procesos como la acción de la insulina, procesos autoinmunes o enfermedad cardiovascular.

La fuente principal de vitamina D es la luz solar, y solo una pequeña parte procede de nuestra dieta. En meses de invierno puede ser complicado conseguir suficiente vitamina D. Hay estudios que muestran una mayor tasa de embarazos en verano y otoño, cuando las mujeres tienen una mayor exposición solar. Algunos alimentos como el pescado azul, carne roja, hígado, o yema de huevo son fuente de vitamina D, así como algunos suplementos vitamínicos.

Desde el punto de vista de la fertilidad, se conoce que la vitamina D juega un papel tanto en el hombre como en la mujer. Estudios en animales han demostrado que el déficit de vitamina D puede afectar al proceso de espermatogénesis. En la mujer, se ha vinculado a esta vitamina con la producción de hormonas por parte de los ovarios, con el ovario poliquístico, la endometriosis y la receptividad del endometrio. Enzimas y receptores de la vitamina D se han encontrado en el endometrio, por lo que podría ser importante en la implantación. El déficit de vitamina D se asocia a pobre placentación, que conduce a HTA en embarazo y preeclampsia y bajo crecimiento fetal.

Cómo se mide la vitamina D y qué valores son los normales

Una de las ventajas de esta vitamina es que los valores en suero (mediante un análisis de sangre normal), reflejan de forma bastante fiel, los niveles que se pueden encontrar en los ovarios, en el líquido folicular. Esto es algo que no siempre ocurre con otros parámetros importantes en fertilidad.

Lo ideal es que los niveles de vitamina D se encuentren por encima de los 30 ng/ml. Cuando tenemos niveles entre 20 y 30 ng/ml hablamos de insuficiencia de vitamina D y por debajo de 20 ng/ml constatamos una deficiencia de vitamina D. Se conoce que existe una asociación inversa entre los niveles en sangre de vitamina D y el grado de pigmentación de la piel, así como con el índice de masa corporal (IMC).

El déficit de vitamina D se considera una pandemia entre la población mediterránea ya que la mayor parte de los pacientes tienen niveles de vitamina D por debajo de los límites establecidos como ideales; esto hace cuestionar si realmente los niveles de referencia establecidos son válidos de forma universal, o habría que reevaluarlos. La mayor parte de los estudios sobre vitamina D y fertilidad, tienen en cuenta un valor por encima de 20 ng/ml como normal.

Estudios sobre vitamina D y embarazos en FIV

El equipo pionero en el estudio del impacto de los niveles de vitamina D en FIV fue el de Ozkan, con su artículo publicado en la revista Fertility and Sterility en 2010 (https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2888852/). Sobre un conjunto de 84 pacientes de FIV encontraron una correlación positiva significativa entre los niveles de vitamina D y la tasa de implantación y probabilidad de embarazo. Desde entonces, se han realizado diferentes estudios, aunque no todos han encontrado los mismos resultados.

La valoración de la importancia de la vitamina D sobre la receptividad del endometrio fue estudiada por Rudick y colaboradores, en 2014 en 99 pacientes que realizaron un ciclo de ovodonación. Encontraron una menor tasa de embarazo en las receptoras con insuficiencia de vitamina D (<30ng/ml). El hecho de utilizar óvulos de donante permitió sugerir que el efecto de la vitamina D se ejerce a través del endometrio. 

Un metaanálisis de 2016 analizó la relación entre vitamina D y embarazo en FIV recogiendo datos de 134 estudios, de los que sólo se pudieron incluir 5 por tener el resto problemas en su diseño. No se identificó una asociación entre el déficit de vitamina D (<20ng/ml) y menores tasas de embarazo, sin embargo, sí se encontró asociación entre el déficit de esta vitamina con menores tasas de niño nacido.

Por último, el metaanálisis de Chu y colaboradores de noviembre 2017 incluye 11 estudios (2700 mujeres) sobre la asociación de la vit D y embarazos en FIV, ovodonación y criotransferencias, donde encuentran una tasa de niño nacido mayor en mujeres con niveles óptimos de vitamina D (>30ng/ml) comparadas con mujeres con insuficiencia o déficit de la misma. Lamentablemente los grupos de pacientes no están estudiados por edad, por lo que no sabemos si los grupos son comparables. En contraste con estudios previos, este metaanálisis no encontró relación entre niveles de vitamina D y la tasa de embarazo en ovodonación. Tampoco se encontró una asociación entre los niveles de vit D y los abortos.

¿Qué debemos hacer en la práctica clínica habitual?

Aunque parece existir una asociación entre unos niveles óptimos de vit D y el embarazo, es necesario aún hacer estudios clínicos que lo confirmen, controlando especialmente la edad de las mujeres en los grupos comparados. Entretanto, y puesto que la determinación de vitamina D es sencilla y económica, en URH García del Real pensamos que merece la pena estudiarla en pacientes que van a realizar tratamientos de fertilidad.

El metaanálisis de 2017 llama la atención sobre el déficit de vitamina D en las pacientes de reproducción asistida. Sólo un 26% de las pacientes tenían niveles óptimos de vit D, un 45% niveles insuficientes y un 34% déficit de vitamina D. Sin embargo, no hay que salir corriendo a comprar suplementos de vitamina D, ya que una sobredosis puede acompañarse de un aumento exagerado de calcio en el cuerpo que podría llevar a un daño en los huesos, corazón y riñones.

En nuestro grupo de pacientes, a aquellas con insuficiencia de vitamina D (20-30 ng/ml), les recomendamos tomar un complejo vitamínico de embarazo con vitamina D (muchos ya la incorporan) y damos recomendaciones sobre el estilo de vida para aumentar los depósitos (aumentar el tiempo de exposición solar diaria a 20 minutos, sin cremas protectoras) y recomendaciones dietéticas. Sólo en los casos en los que encontramos un claro déficit de vitamina D (<20 ng/ml), administramos un suplemento extra de esta vitamina antes de la FIV. Esto hace que en URH García del Real el déficit de vitamina D no suponga un problema ni implique ninguna demora en el inicio del tratamiento de FIV para nuestras pacientes.

Si deseas venir a hacernos más consultas sobre la FIV, puedes pedir cita para una consulta gratuita o llamar al 91 740 16 90.

Dra. Laura Blasco Gastón – Ginecóloga especialista en Reproducción Asistida