Si bien no hay un límite de edad fijo para congelar óvulos, se sabe que, a partir de los 40 años la probabilidad de embarazo con óvulos vitrificados disminuye mucho. Por este motivo, salvo en casos concretos, no es recomendable congelar óvulos a partir de los 40.

La congelación de óvulos es un tratamiento de preservación de fertilidad femenina. Hoy en día cada vez son más las mujeres que se plantean una maternidad tardía. Gracias a este tratamiento, los óvulos de la mujer, una vez que están congelados, pueden mantener sus propiedades intactas a lo largo del tiempo. Esto implica, mantener su capacidad de dar lugar a un embarazo a término.

¿Como influye la edad en la congelación de óvulos?

Hay dos factores que influyen de forma determinante en el éxito de un tratamiento de congelación de óvulos, que están íntimamente ligados a la edad: la reserva y la calidad de los óvulos.

La mujer nace con una reserva de óvulos, determinada genéticamente, que va agotando a lo largo de su vida. El ritmo de disminución de la reserva de óvulos es relativamente variable entre las pacientes, pero a partir de los 35 años, de forma general, empieza a bajar. A partir de los 38 este descenso se hace más marcado y a los 40 años, por norma general, hay un punto de inflexión.

En paralelo con esta disminución de la reserva de óvulos, se produce un empeoramiento en la calidad de los mismos, aumentando el número de óvulos con alteraciones cromosómicas. Esto se traduce en que la capacidad de esos óvulos para generar embriones que den lugar a un embarazo a término, va siendo progresivamente menor.

Estos dos hechos son los que determinan que la fertilidad de la mujer disminuya conforme avanza la edad y que la probabilidad de aborto o de alteraciones cromosómicas en los niños nacidos aumente. Estos son precisamente los motivos por los que la mujer debe plantearse congelar óvulos antes de los 40 años.

¿Cuál es la edad ideal para congelar óvulos?

Establecer un límite de edad para congelar óvulos, no está basado en que el tratamiento pueda ser negativo para la paciente, sino en la rentabilidad (cuantificada como tasa de embarazo) que vamos a poder obtener del mismo en el futuro.

Los mejores resultados en congelación de óvulos se obtienen en pacientes jóvenes, por debajo de los 30 años, ya que tienen una alta reserva de óvulos y una buena calidad en los mismos. Sin embargo, a día de hoy no hay suficiente “conciencia social” sobre la preservación de la fertilidad como para que este tratamiento se ofrezca de forma sistemática a pacientes jóvenes cuando van a una revisión ginecológica rutinaria.

Como alternativa, y teniendo en cuenta que la edad del primer hijo en España ronda los 32 años, recomendaríamos a las mujeres congelar sus óvulos si para los 35 años aún no han encontrado el momento o la persona adecuada para tener hijos.

De los 36 a los 40 años, la congelación de óvulos es menos exitosa, pero siempre se obtendrán mejores resultados en tasa de embarazo a término con los óvulos congelados, que con óvulos en fresco, si el futuro embarazo se va a plantear por encima de los 40 años.

A partir de los 40 años, cerca del 70% de los óvulos de la mujer pueden tener alteraciones cromosómicas. Esto quiere decir que necesitaríamos congelar muchos óvulos para poder tener un “niño en casa”. Teniendo en cuenta que la inmensa mayoría de las pacientes de esta edad tienen una baja reserva, para conseguir congelar muchos óvulos serían necesarios múltiples ciclos de vitrificación… Por este motivo, la vitrificación de óvulos a partir de los 40 años se considera un procedimiento poco rentable.

En cualquier caso, aunque haya una norma general también hay excepciones, cada paciente es diferente y nos podemos encontrar en la consulta con pacientes de 40 años con una reserva ovocitaria excelente. En estos casos, siendo realistas con la calidad ovocitaria que vamos a obtener y explicándoselo a la paciente, si esperamos una buena respuesta en cuanto a número, podemos seguir adelante.

¿Cómo se valora la reserva ovárica antes de plantear congelar óvulos?

En el Instituto de Medicina EGR, dentro del cual se encuentra ubicada nuestra clínica, se ofrece a todas las pacientes jóvenes la posibilidad de valorar su reserva ovárica como parte de la revisión ginecológica mediante la determinación de la hormona antimulleriana. En función de los valores de la misma, nuestros ginecólogos asesoran a las pacientes para que puedan tomar decisiones conscientes y libres sobre su maternidad.

En URH García del Real pensamos que la valoración individualizada de cada caso concreto es fundamental para el éxito de un tratamiento de fertilidad. Por este motivo, estudiamos detenidamente a cada paciente antes de decidir qué es lo más adecuado en su situación. Si quieres conocer más sobre la vitrificación de óvulos en tu caso, pide cita con nosotros para una consulta gratuita y te informaremos sin ningún tipo de compromiso.

Dra. Laura Blasco Gastón – Ginecóloga especialista en Reproducción Asistida