El tratamiento con heparina en FIV (fecundación in vitro) ha aumentado de forma muy llamativa en los últimos años y se plantea especialmente en pacientes que presentan abortos de repetición o fallo de implantación embrionaria. En algunos casos, la recomendación se hace en base a una patología que aumenta el riesgo de trombosis y, en otras, de forma empírica, es decir, sin una causa clara que tratar. En este último grupo es donde el beneficio de la heparina en FIV está más cuestionado.

La heparina es un fármaco que inhibe los mecanismos de coagulación y está indicado en aquellas personas que, por tener alguna alteración en la coagulación o por otros factores de riesgo (encamamiento, patología cardiaca….) tienen un mayor riesgo de trombosis.

¿Qué entendemos por abortos de repetición y fallo de implantación?

Decimos que una paciente tiene abortos de repetición cuando cuenta con dos o más pérdidas gestacionales consecutivas por debajo de las 20 semanas de embarazo. El concepto de fallo de implantación es algo variable dependiendo de la calidad embrionaria y la edad de la paciente. Sin embargo, en general, podríamos hablar de fallo de implantación cuando se han transferido 5 o más embriones de buena calidad, o se han realizado 2 ó más ciclos de FIV sin embarazo.

¿Que pruebas se hacen antes de plantear el uso de heparina en FIV?

Antes de plantear un tratamiento con heparina en FIV en pacientes con abortos de repetición o fallo de implantación, hay que valorar la historia clínica y obstétrica, los antecedentes personales y familiares de la paciente y la posibilidad de que exista una alteración en la coagulación (trombofilia) que podría justificar los abortos o el fallo del implantación. Por este motivo, en las pacientes de este grupo se hace un estudio de coagulación, mediante un análisis de sangre, para evaluar el potencial beneficio del uso de heparina en FIV. La asociación con trombofilias es más clara en el caso de abortos de repetición que en el fallo de implantación.

Las alteraciones que pueden aparecer en un estudio de coagulación se clasifican como de alto riesgo o bajo riesgo trombótico. En función del grado de riesgo, el posible beneficio del tratamiento con heparina en FIV estará más o menos justificado. En cualquier caso, el tratamiento con heparina en pacientes que van a realizar un ciclo de FIV siempre tiene que estar valorado y supervisado por un hematólogo, que pueda sopesar bien los riesgos y beneficios en ese caso concreto.

Alteraciones que pueden beneficiarse del tratamiento con heparina en FIV

Las trombofilias en las que sí se ha visto un posible beneficio del tratamiento con heparina en FIV son las siguientes:

  • Déficit de antitrombina III
  • Déficit de proteína C, proteína S, RPCA, plasminógeno o fibrinógeno.
  • Déficit de factores de coagulación XI y XII.
  • Factores de coagulación VIII y IX superiores a 300%.
  • Mutaciones en Factor V Leiden, Gen 20210A de protrombina.
  • Déficit de Factor Won Willebrand.
  • Síndrome antifosfolípido: si hay anticuerpos antifosfolípido positivos con antecedentes de aborto o trombosis previa. En este caso es necesario el tratamiento conjunto con ácido acetil salicílico (Aspirina®).
  • Antecedente de trombosis en la paciente.

Como conclusión, podemos decir, que el tratamiento con heparina puede ser beneficioso en cierto grupo de pacientes que se van a someter a un tratamiento de FIV, pero siempre bajo la  indicación y supervisión de un hematólogo. En URH García del Real, para poder ofrecer un tratamiento de calidad a todas nuestras pacientes, trabajamos junto con especialistas en hematología y con experiencia en fertilidad.

Si quieres saber si en tu caso concreto, podrías beneficiarte de un tratamiento con heparina en FIV, pide cita sin compromiso y de forma gratuita con nosotros o llama al teléfono 917401690. Estaremos encantados de poder atenderte y resolver todas tus dudas.

Dra. Laura Blasco Gastón – Ginecóloga especialista en Reproducción Asistida