“Nuestra experiencia comenzó de una forma un poco dura ya que tras un aborto natural vimos que pasaban los meses y no conseguíamos quedarnos embarazados, por lo que acudimos a la clínica. Nos hicieron unas pruebas para comenzar con el tratamiento para una fecundación in vitro ya que en ese momento ya tenia 39 años y no podíamos esperar mas, pero nos dijeron que yo tenia problemas con mi ovulación y que era bastante probable que el tratamiento de estimulación no funcionase conmigo. Entonces fue cuando nos dieron la opción de la donación de óvulos. Tras intentar una fecundación con mis propios ovocitos, que eran muy pocos y de mala calidad, pero había que intentarlo, nos metimos en profundidad en la donación de ovulos y fue la mejor decisión que hemos tomado, la clínica gestiono la búsqueda de donante super rápido y en todo momento estuvimos informados de como iba el proceso. Hoy tenemos a nuestro pequeño con nosotros y estamos muy felices y agradecidos a la clínica por todo su apoyo y dedicación.
El proceso fue duro, pero teníamos el objetivo muy claro, queríamos ser padres. Con la ayuda del personal de la clínica (sobre todo Sylvia y Chus) que nos lo pusieron todo super fácil y empatizaron con nosotros muchísimo. Yo creo que ahí está el misterio de su éxito. Nosotros solo tenemos palabras de agradecimiento.” 

Almudena (Mayo 2015)