Ánimo, antes o después todo llega. Estas son las primeras palabras con las que me gustaría empezar mi testimonio acerca de la experiencia del proceso de tener un bebé. Cuando llevas tiempo intentándolo sin éxito, siempre la mente tiende a ponerse en la peor de las situaciones. Si has pasado por malas experiencias seguramente suene a tópico pero la verdad es que  la mayoría de las personas lo consiguen.  Es cuestión de tiempo y está demostrado. De verdad que lo conseguirás. Os voy a contar mi experiencia. Mi pareja y yo siempre hemos tenido claro que queríamos ser padres pronto por lo que nos pusimos a ello desde mis 27 años (actualmente 30). Yo siempre he tenido las reglas muy irregulares con ovarios poliquísticos pero más allá de eso ningún problema aparente. Dos personas jovenes y sanas con pronóstico fácil para cualquier tratamiento de reproducción asistida. Desde el momento cero la doctora Sylvia nos transmitió la confianza, el ánimo , la profesionalidad y la tranquilidad más que necesaria para empezar con los procesos. La justa medida entre optimismo y realidad que considero que es muy importante que se transmita en este tipo de tratamientos. Comenzamos con lo más sencillo, un ciclo de inseminación artificial que resultó positivo pero por desgracia terminó pronto en un aborto natural de pocas semanas. Continuamos con otros 4 ciclos de inseminación artificial que no tuvieron resultados, beta negativa. Tras este duro periodo, contando con la recomendación del equipo médico, decidimos ir hacia una técnica más efectiva. En el primer ciclo de FIV todo fue bien y conseguimos embarazo. Llegamos a escuchar el latido del embrión a las cuatro semanas pero por desgracia no tuvo fuerza para salir adelante y nos dejó con unas 6 semanas a través de un aborto provocado. Probamos también la transferencia de un embrión congelado sin éxito. Ante esta situación, si queríamos seguir con nuestro sueño nos tocaba repetir otro ciclo de FIVSylvia lo tenía claro, yo después de todo este histórico no tanto, pero confiamos en ellos. El ciclo salió fenomenal, con una calidad embrionaria muy buena y conseguimos embarazo. Nuestra hija ha nacido el 19 de mayo, actualmente tiene algo más de 3 semanas y estamos muy felices. Durante este viaje hay una baile emocional muy intenso, pero no hay que perder de vista el horizonte con la meta final que acabará llegando. No tenemos palabras para agradecer la paciencia de todo el equipo dirigido por Sylvia, Celia la bióloga que consiguió seleccionar al embrión perfecto, las enfermeras que me habrán sacado sangre como 50 veces , las chicas de recepción…Sin todas ellas a día de hoy nosotros no tendríamos a nuestro bebé con nosotros.

Leyre (Junio 2017)