“Nuestro tratamiento en la clínica fue a medias, porque hicimos un primer intento en otra clínica y salió mal. El segundo tratamiento que me iban a hacer ya no iba a poder ser porque yo ya tenía 40 años, así que lo que hicimos fue coger el ovulo ya fecundado y que estaba congelado y llevarlo a vuestra clínica. Estamos muy contentos de haber seguido para adelante a pesar de todas las dificultades o bajas probabilidades de éxito que había. Es importante no rendirse y seguir, estar tranquilos y pensar que sí se puede, y si falla el tratamiento por lo menos se ha intentado. Me gustó mucho, todos los análisis que me hicieron a mi, ya que en la otra clínica se centraron en mi marido y no se preocuparon de mí, y eso creo que fue uno de los fallos. En URH me gustó mucho el trato de la ginecóloga, estudio todas las posibilidades que podían hacer que fracasara un tratamiento y eso hizo poder solucionarlo y conseguir el éxito. Alba que nació el 10 de abril, está muy bien, es muy risueña y de momento todo va muy bien. Hemos descubierto lo que es el amor verdadero, que es el amor que se siente hacia un hijo. Por eso ánimo a que siempre se intente, pese a las bajas probabilidades que hay de conseguirlo. Dentro de un año nos gustaría volver a intentarlo.”