El scratching endometrial es un mini legrado o raspado endometrial. Se realiza con el objetivo de obtener una biopsia endometrial para su análisis posterior. Actualmente está en estudio su utilidad, previo a un tratamiento de reproducción asistida, con la finalidad de mejorar la implantación embrionaria.

¿Qué estudios hay sobre el scratching endometrial?

La primera publicación sobre el scratching endometrial fue realizada por un grupo israelí que estaba investigando marcadores de proteínas endometriales en 12 mujeres que habían sufrido previamente fallos de tratamiento de fecundación in vitro (FIV). Ellos observaron que 11 de esas mujeres, tras pasar por la biopsia endometrial, concibieron en el ciclo siguiente de FIV. Esta observación llevó al grupo a investigar el posible beneficio terapéutico del raspado endometrial, y en 2003 publicaron la primera serie de casos, donde se consiguió una duplicación de las tasas de embarazo de FIV en las pacientes que se habían realizado una biopsia endometrial en el mes anterior.

Desde el año 2003, ha habido 15 ensayos controlados aleatorios y cinco meta-análisis evaluando el impacto de scratching endometrial en la reproducción, con conclusiones contradictorias. Al tiempo que no existe evidencia clara de los efectos beneficiosos del procedimiento, otros estudios y autores han sugerido lo contrario, es decir, podría dañar al endometrio, dando lugar a una controversia animada en nuestras revistas y salas de conferencias.

Los estudios incluidos en los principales meta-análisis de scratching endometrial son heterogéneos en diseño: unos incluyen pacientes antes de la primera fecundación in vitro, mientras que otros las incluyen con uno o más fracasos o fallos de implantación recurrente. En los estudios también varía considerablemente el momento en el que realizan el scratching endometrial: algunos lo realizan el mes anterior al FIV, otros en el mes de estimulación ovárica, algunos durante la recuperación de los ovocitos y otros durante una histeroscopia. También varía el método de scratching endometrial, de no ser especificado, a realizarlo en más de una ocasión; usando una Pipelle, o una Cureta de Novak. Además, los grupos control de pacientes no fueron estandarizados. Por ejemplo, algunos realizan una intervención falsa, mientras que otros simplemente omitieron el procedimiento.

¿Cuándo se utiliza el scratching endometrial?

La mayoría de los estudios, que concluyen que existe un beneficio clínico con el scratching endometrial en la mejora de las tasas de embarazo, consideran que hace falta más evidencia para establecer conclusiones robustas. Por el contrario, los que adoptaron una estrategia para limitar la heterogeneidad en el meta-análisis concluyeron que no existe ningún beneficio clínico del scratching endometrial o posiblemente sólo es útil en un subgrupo de mujeres con fallo de implantación recurrente.

En este momento, el scratching endometrial sigue siendo un procedimiento del que desconocemos sus posibles consecuencias (favorables o desfavorables). Esto se debe explicar claramente a los pacientes para asegurarse de que están completamente informados y dan su consentimiento para el tratamiento.

Por último, pero no menos importante, los médicos debemos auditar los resultados del scratching endometrial cuando lo utilizamos en la práctica clínica. Nos encontramos en la situación científicamente poco ortodoxa, pero no infrecuente, de participar en ensayos consistentes posiblemente en deshacer la introducción de un procedimiento no probado, en lugar de viceversa.

Dra. Sylvia Fernández-Shaw Zulueta – Directora de URH García del Real