La respuesta sencilla podría ser que sí, pero realmente son tratamientos que se indican en circunstancias diferentes, que dependen del diagnóstico de la pareja, su edad y cuánto tiempo llevan intentando el embarazo.
Las relaciones programadas son muy eficaces en dos situaciones: la presencia de ovarios poliquísticos y el factor coital.
Los ovarios poliquísticos se diagnostican cuando la mujer no ovula correctamente.
Hacer un tratamiento de inducción o estimulación de la ovulación, seguido de unas relaciones programadas, ayuda a conseguir la probabilidad de éxito esperada según la edad de la mujer como si hubiera ovulación espontánea (ej: alrededor del 25-30% si la mujer es menor de 30 años; 15% a los 35 años; menos del 10% si es mayor de 40 años)
Lo mismo sucede cuando las relaciones programadas se indican por un factor coital. Esto sucede cuando la pareja tiene dificultades en mantener relaciones sexuales frecuentes, sea por problemas como vaginismo, problemas en la erección u otros.

¿Y cuándo se indicaría hacer inseminación artificial?

La inseminación artificial es el tratamiento recomendado en otros dos diagnósticos: si hay un factor masculino leve, es decir la concentración o movilidad de los espermatozoides es algo baja; o si la pareja presenta una esterilidad de origen desconocido siendo la mujer menor de 38 años y la duración de su esterilidad menor de 2 años.
Por supuesto también se indicaría en el caso de que las relaciones programadas no hayan tenido éxito. La probabilidad de embarazo de la inseminación artificial ronda el 15-20% por ciclo, y al cabo de 3 intentos alcanza el 35%.

¿Cuántas veces se recomienda intentar cada tratamiento?

Las relaciones programadas se realizan un máximo de 6 veces, aunque la mayoría de los embarazos suceden en los primeros 3 intentos. La inseminación artificial se suele indicar un máximo de 3 ó 4 veces, con la mayoría de los embarazos en los dos primeros intentos.

Dra. Sylvia Fernández-Shaw Zulueta – Directora de URH García del Real