1. ¿Qué es la inseminación artificial conyugal?

La inseminación artificial conyugal (IAC) es un tratamiento de reproducción asistida en el que se estimula la ovulación de la mujer y se procesa la muestra de semen de la pareja para seleccionar los mejores espermatozoides e introducirlos dentro del útero en el momento en que se produce la ovulación.

2.¿Puedo hacer inseminación artificial si tengo más de 38 años?

La reserva de ovocitos de la mujer y la calidad de los mismos van disminuyendo a partir de los 35 años. A partir de los 38 años este empeoramiento de la calidad de los ovocitos es más llamativo y hace que la probabilidad de embarazo con IAC disminuya considerablemente. Este es el motivo por el que no se recomienda hacer inseminación artificial en pacientes mayores de 38 años.

3.¿Es posible hacer inseminación artificial si sólo funciona una trompa?

Para poder empezar un proceso de inseminación artificial, al menos una de las trompas debe funcionar, puesto que es en la trompa donde se produce la fecundación. Para valorar esto se realiza una prueba llamada histerosalpingografía, que es una radiografía de contraste del útero y de las trompas.

4.¿Si mi pareja tiene espermatozoides vagos, tiene sentido hacer IAC?

Las alteraciones en el seminograma o espermiograma pueden ser muy variables. El proceso de inseminación artificial está indicado en los casos de “factor masculino leve”, es decir, en aquellos casos que las alteraciones del semen se pueden mejorar al procesar la muestra. Cuando la calidad del semen se ve muy afectada, es preferible recurrir a Fecundación in Vitro, porque la probabilidad de embarazo con inseminación artificial disminuye mucho.

5.¿Qué posibilidades de quedarme embarazada tengo con IAC?

La probabilidad de que una pareja consiga embarazo mediante el proceso de  inseminación artificial conyugal es del 35%. La gestación se suele conseguir en los tres primeros ciclos, siendo la probabilidad de embarazo por cada ciclo del 15-20%.

Esta probabilidad va a estar condicionada por la edad de la mujer y las características del semen.

6.¿Cúantos días me voy a tener que pinchar antes de la Inseminación Artificial?, ¿Cuántas veces voy a tener que ir a la clínica de fertilidad?

Generalmente la fase de estimulación de los ovarios, antes de la inseminación, dura entre 7 y 10 días, aunque la respuesta de cada paciente es variable. La paciente empieza a pincharse la medicación sobre el 3º día de ciclo y la primera ecografía, para ver cómo van creciendo los folículos se hace en torno al 8º día. A veces con una única ecografía es suficiente, otras veces son necesarias más, pero es raro que haya que hacer más de tres.

7.¿Con cuánta antelación sabré qué día va a ser la inseminación?

La inseminación se programa cuando se observa por ecografía que hay un folículo de tamaño adecuado como para contener un óvulo maduro. Ese día, el ginecólogo te dirá que te pongas otra medicación para desencadenar la ovulación (que generalmente se administra por la noche) y la inseminación se realiza a las 36-39 horas. Por lo tanto, la fecha de la IAC la sabemos como mínimo con 48h de antelación, aunque a veces se puede prever algún día antes.

8.¿La inseminación artificial duele?

Cuando hacemos una inseminación artificial, utilizamos una cánula muy fina para introducir la muestra de semen a través del cuello del útero. Este proceso es indoloro o, como mucho, produce una mínima molestia similar a la de la regla, que desaparece en unos segundos.

9.¿Se pueden mantener relaciones durante el tratamiento de inseminación artificial?

No hay ningún inconveniente en que la pareja continúe su vida sexual con normalidad durante todo el proceso de inseminación artificial.

El día de la inseminación, el varón tiene que entregar la muestra de semen para que se procese en el laboratorio. Para esto se recomienda un tiempo de abstinencia de entre 3 y 7 días.

Se recomienda que la pareja mantenga relaciones tras la inseminación artificial, porque al aumentar el número de espermatozoides que hay dentro del útero, aumentan las posibilidades de embarazo.

10.¿Puedo ir a trabajar después de una inseminación artificial o es necesario que haga reposo?

Tras la inseminación la paciente permanece 10 minutos en reposo y posteriormente puede retomar su actividad normal. Únicamente no se recomienda hacer deporte extremo o ejercicio anaeróbico.

11.¿Tengo que hacer algún tratamiento después de la inseminación?

Después de la inseminación, y hasta el día de la prueba de embarazo, se recomienda un suplemento de progesterona  para favorecer el desarrollo del posible embarazo. Esta hormona se administra generalmente en forma de óvulos vaginales que se ponen una vez al día.

12.¿Cuánto tiempo tengo que esperar para saber si estoy embarazada?

A los 14 días de la inseminación se realiza un análisis de sangre para medir niveles de hormona de embarazo. Si el análisis se hace en orina es preferible esperar 2 días más (porque la hormona de embarazo tarda unos días más en aparecer en la orina) y hacer la prueba con la primera orina de la mañana para que la concentración sea mayor.

13.¿Cuál es el máximo de intentos de inseminación artificial que puedo hacer?

El número de intentos de inseminación que es recomendable realizar, va a depender de la historia clínica de la pareja. Generalmente se recomienda entre 3 ó 4 ciclos, porque a partir del 4º ciclo la probabilidad de embarazo por intento disminuye considerablemente.

14.¿Puédo quedarme embarazada de gemelos o trillizos mediante IAC?

La probabilidad de embarazo múltiple en las pacientes que se someten a un proceso de inseminación artificial está en torno al 10%. Esta probabilidad depende del número de folículos que se desarrollen durante la estimulación. Cuando en un ciclo de inseminación artificial se desarrollan más de 3 folículos, se recomienda cancelar el ciclo o transformarlo en un ciclo de Fecundación in Vitro para así reducir el riesgo de embarazo múltiple.

15.¿Qué pasa si no me quedo embarazada con inseminación artificial?

Dos de cada 3 parejas no conseguirán embarazo con la inseminación artificial. Estas parejas deberán plantearse recurrir a la Fecundación in Vitro (FIV). La FIV es un tratamiento más complejo pero también de mayor éxito, ya que en 3 intentos, la mayoría de las parejas (85%) consiguen embarazo. En la FIV es frecuente diagnosticar  problemas que hasta entonces no eran visibles (madurez de ovocitos, capacidad fecundante de los espermatozoides, calidad embrionaria…) y que pueden haber dificultado el embarazo en la inseminación artificial o espontáneamente.

Dra. Laura Blasco Gastón – Ginecóloga especialista en Reproducción Asistida