Las novedades en reproducción asistida del año 2016 fueron presentadas en el congreso anual de la Sociedad Europea de Reproducción Asistida (ESHRE), que este año tuvo lugar en Helsinki. Se plantearon muchas preguntas, pero muy pocas fueron contestadas con la certeza de la evidencia inequívoca.  Las pacientes con baja respuesta a la estimulación ovárica, la individualización de la estimulación ovárica, el “scratching” o raspado endometrial, la congelación de todos los embriones…entre otros temas, fueron abordados en estudios presentados, pero la mayoría sin conclusiones categóricas.

Novedades en reproducción asistida para la baja respuesta a la estimulación ovárica: LH recombinante, hormona de crecimiento y DHEA

Hay un tema de debate que parece llegar a su fín, y es el poco beneficio que parece obtenerse de añadir LH recombinante en las estimulaciones ováricas de bajas respondedoras en Fecundación In Vitro. Un estudio llevado a cabo en Dinamarca, con el mayor número de pacientes incluidas (939 mujeres) a día de hoy, no encontró diferencias significativas en el número de ovocitos recuperados o en la probabilidad de embarazo con FSH más LH recombinante, comparado con FSH sola.

Las pacientes con baja respuesta tampoco mejoran su tasa de nacidos vivos cuando son tratadas con hormona de crecimiento. Un ensayo, llevado a cabo en Australia, comparando este tratamiento con el uso de placebo, mostró igualdad entre los dos grupos en el número de óvulos recogidos, calidad de los embriones y la duración del tratamiento. Se divulgó que el estudio, requería una inscripción de 390 mujeres, pero después de cuatro años habían sido reclutadas sólo 136 – en parte porque muchas pacientes compraron hormona de crecimiento fuera del estudio.

El meta-análisis realizado sobre el uso de DHEA para la baja respuesta a la estimulación ovárica en FIV no encontró beneficios en este difícil grupo de pacientes. “Esta información es importante,” dijo el profesor Kolibianakis, “pues permitirá asesorar adecuadamente a los pacientes con respuesta deficiente, sin ofrecerles expectativas poco realistas con respecto a su pronóstico”.

Individualización de la estimulación ovárica y del trabajo de laboratorio

Una de las novedades en reproducción asistida del 2016, fue la presentación de los resultados de un gran estudio multicéntrico holandés sobre la individualización de la dosis de estimulación ovárica, el estudio OPTIMIST. En este estudio incluyeron pacientes con una respuesta prevista a la estimulación ovárica baja (con un número de folículos antrales menor de 11), que fueron tratadas con una dosis estándar de 150 ui versus 225 o 450 ui de FSH; y pacientes con una respuesta ovárica prevista alta (con más de 15 folículos antrales), a las que trataron con 150 ui versus 100 ui de FSH. El resultado del estudio para las bajas respondedoras concluyó que el aumento de dosis de FSH no aumenta la tasa de nacidos vivos. De la misma manera, en altas respondedoras los embarazos conseguidos o el riesgo de hiperestimulación ovárica grave no fueron diferentes utilizando 100 o 150ui de FSH. Por lo tanto, tomados en conjunto, se puede concluir que la dosis individualizada basada en la predicción de respuesta ovárica no mejora las tasas de nacido vivo ni supone un beneficio evidente para la seguridad del tratamiento.

La presentación de este estudio, sin embargo, fue seguida de una sesión donde se defendió que no todos los pacientes son iguales y que una dosis individualizada, basada en la reserva ovárica y el peso corporal, puede producir una respuesta ovárica óptima y reducir el número de hiperrespuestas, con beneficios inherentes en seguridad. De la misma manera, se sostuvo que adoptar las mismas estrategias de laboratorio a todos los pacientes no tiene sentido. ICSI (microinyección espermática) para todos, por ejemplo, independientemente de la indicación, tiene muy poco apoyo de la evidencia, mientras que el cultivo a blastocisto  puede beneficiarse de un enfoque individualizado.

Revisión del scratching endometrial

La presentación de novedades en reproducción asistida 2016 incluyó una revisión Cochrane sobre el “scratching” o raspado endometrial con resultados poco prometedores. Aunque se sugirió que el “scratching” endometrial puede ser beneficioso para las parejas que intentan concebir naturalmente o con inseminación intrauterina, hay que advertir a los pacientes de que la calidad de la evidencia disponible es muy baja.  Esta conclusión fue respaldada por grupos de trabajo en Australia, Escocia y Bruselas.

Cambios de estilo de vida sobre la calidad del esperma

Por último, la calidad del esperma fue el tema de la Conferencia inaugural de la ESHRE 2016. Ante una audiencia de más de 3000 personas, Allan Pacey de Sheffield, autor del artículo más leído de las revistas de fertilidad de este año, expuso que muy pocos factores del estilo de vida pueden producir una diferencia significativa en la morfología espermática, y aconsejó a las parejas no retrasar el tratamiento de fertilidad en base a cambios de estilo de vida, incluso en casos de sobrepeso, consumo de alcohol o tabaco. El estudio sí mostró una disminución en la calidad seminal en muestras producidas en verano por varones jóvenes consumidores de cannabis en los tres meses anteriores a la recogida de la muestra.

Dra. Sylvia Fernández-Shaw Zulueta – Directora de URH García del Real