Mejorar la FIV con testosterona es una de las diferentes estrategias utilizadas en pacientes con baja respuesta a la estimulación ovárica. La baja respuesta es uno de los principales problemas a los que nos enfrentamos en una clínica de fertilidad ya que, a pesar de los avances en las técnicas de reproducción asistida, las tasas de embarazo siguen siendo bajas. El retraso en la edad del primer embarazo hace que este grupo de pacientes cada vez sea mayor. La testosterona transdérmica se administra en forma de crema o parches y puede mejorar la respuesta a la estimulación en un tratamiento de fecundación in vitro (FIV) en estas pacientes.

¿Qué entendemos por baja respuesta?

En 2011, Ferraretti et al, publicaron una serie de criterios para tratar de concretar qué pacientes pueden incluirse en este grupo. Estos criterios se conocen con el nombre de criterios de Bolonia para definir baja respuesta. Las pacientes deben cumplir, al menos, dos de los siguientes criterios: edad mayor o igual de 40 años, ciclo previo de FIV con baja respuesta (3 o menos ovocitos recuperados el día de la punción folicular) o baja reserva ovocitaria. 

¿Cómo mejora la FIV con la testosterona?

Numerosos estudios han sugerido que los andrógenos pueden desempeñar un papel crítico en el desarrollo de los folículos. Una mayor concentración de andrógenos puede aumentar la expresión del receptor de FSH (que es la hormona que estimula el desarrollo folicular). Por otra parte, es conocido que las pacientes con síndrome de ovario poliquístico (SOP), que tienen niveles más altos de andrógenos, tienen también un desarrollo folicular mayor.

En base a todas estas hipótesis, Bousdou JK et al, publicaron una revisión sistemática y un meta-análisis con el objetivo de valorar diferentes intervenciones para aumentar la concentración de andrógenos en pacientes sometidas a un tratamiento de FIV y estudiar si podemos mejorar los resultados. Las intervenciones que estudiaron fueron las siguientes: testosterona transdérmica, DHEA oral, inhibidores de aromatasa orales, adición de LH durante la estimulación y adición de hCG durante la estimulación. De todas estas posibilidades, fue la testosterona transdérmica con la que se observaron mejores resultados ya que se observó un aumento de la tasa de embarazo clínico y de niño nacido, una menor duración de la estimulación, y un mayor número de ovocitos recuperados tras la punción folicular. No se observaron efectos secundarios. La principal crítica a este trabajo es que los estudios eran bastante heterogéneos en lo referente al tipo de pacientes incluidas, ya que no se siguieron estrictamente los criterios de Bolonia a la hora de clasificar a las pacientes.

Recientemente (marzo de 2016), el grupo de Bousdou ha vuelto a publicar un estudio sobre cómo mejorar la FIV con testosterona transdérmica en pacientes con baja respuesta, esta vez siendo estrictos con los criterios de Bolonia para incluir a las pacientes. El objetivo del estudio era valorar si se podían conseguir más de 1.5 ovocitos en la punción folicular tratando a las pacientes con testosterona previamente a la estimulación. Aunque no se encontraron diferencias superiores a 1.5 ovocitos, sí se observó un ligero incremento en el número de ovocitos en el grupo de testosterona. Este hecho no tiene significado desde el punto de vista estadístico, pero puede tenerlo desde el clínico.

¿Cómo se administra la testosterona en la FIV?

La forma transdérmica quiere decir que la testosterona se absorbe a través de la piel. La forma de presentación más común es en forma de gel o crema. La paciente se administra una dosis diaria sobre los brazos, durante un tiempo antes de comenzar la estimulación. Hay diferentes protocolos de tratamiento, pero actualmente, la mayoría de estudios hablan de 15- 21 días de tratamiento antes de comenzar la estimulación ovárica para FIV.

¿Tiene efectos secundarios usar la testosterona en la FIV?

En ningún estudio se encontraron efectos adversos en las pacientes. Tampoco se identificaron problemas en los niños nacidos de pacientes que habían realizado el tratamiento.

A la vista de todos estos resultados, podemos decir que la testosterona transdérmica es una alternativa de tratamiento sencilla y segura que podría mejorar los resultados de FIV en pacientes con baja respuesta.

Dra. Laura Blasco Gastón – Ginecóloga especialista en Reproducción Asistida