No suele ser una decisión fácil, pero cada vez son más las mujeres que, por un motivo u otro, optan por ser madre soltera gracias a la inseminación artificial con semen de donante. Hay mujeres que tienen muy claro que este es su camino desde el inicio de plantearse la maternidad, y otras que llegan al tratamiento tras meses o años de dudas, o tras experiencias afectivas complejas. Finalmente, en ambos casos, los beneficios de la maternidad en solitario superan los riesgos, costes y miedos a los que se han enfrentado y acuden a una clínica de fertilidad para realizar el tratamiento que les ayude a cumplir su sueño de ser madres.

Es una buena idea buscar apoyos emocionales a la hora de plantearse una inseminación artificial como madre soltera. Este apoyo puede venir de la familia, pero también de organizaciones como Creando una familiaMasola o Madres Solteras por Elección, donde es posible encontrar mujeres que han tomado la misma opción de modelo de familia y que desde hace años aconsejan y apoyan a quien lo necesite. En URH García del Real, contamos además con profesionales en psicología y gestión de estrés que pueden ayudar en la búsqueda de información sobre cómo afrontar esta decisión y en el día a día del tratamiento.

Una vez tomada la decisión de ser madre soltera por inseminación artificial lo adecuado es acudir a una clínica de fertilidad. En la primera consulta se explica el proceso de diagnóstico y tratamiento dependiendo de las características e historial clínico de cada mujer. La mayoría de las mujeres sin pareja que buscan embarazo no tienen una historia de esterilidad previa, por lo que las pruebas diagnósticas son sencillas, con el objetivo de confirmar que la mujer es sana, con ovarios y útero compatibles con un embarazo. Si la edad, o alguna patología sugiere que la inseminación va a tener poco éxito, la mujer puede intentar embarazo directamente con tratamientos más complejos como la fecundación in vitro.

¿En qué consiste la Inseminación Artificial en el caso de una madre soltera?

En el caso de las madres solteras, sin historia de esterilidad previa, con una reserva ovárica normal y que ovulan regularmente, se puede hacer un tratamiento de inseminación artificial sin estimulación ovárica. Es decir, el tratamiento, consistiría en hacer de 1 a 3 ecografías a lo largo de una semana para vigilar la ovulación. Cuando por ecografía vemos que el momento de ovulación está cerca, la mujer se inyecta una medicación con la que ovula 40 horas después. De esta manera, pocas horas antes de la ovulación, descongelamos y preparamos la muestra de semen de donante, que es introducida con una cánula muy fina dentro del útero de la mujer. Desde ahí, los espermatozoides tendrán que llegar al ovocito y fecundarlo. Dos semanas después de la inseminación se hace una prueba de embarazo.

La inseminación artificial también puede hacerse con estimulación ovárica. En este caso, la paciente se inyecta medicación desde el comienzo de la regla, para obtener de 1 a 3 óvulos (en lugar de uno sólo, que es lo que sucede en un ciclo sin estimulación). La estimulación ovárica es muy suave, con dosis de medicación muy bajas, dura unos 10 días y son necesarios de 1 a 3 controles ecográficos. Como en el caso anterior, cuando la mujer está cerca de la ovulación, se induce con medicación en un momento adecuado y se procede a la inseminación. Al estimular los ovarios para que produzcan 1 a 3 óvulos hay un riesgo, aunque pequeño, de embarazo múltiple. La tasa de embarazo gemelar ronda el 8% y el riesgo de embarazo triple es menor del 1%.

En cuanto a la muestra de semen del donante, la Ley de Reproducción Asistida 14/2006, establece que debe ser anónima, y la selección del donante de semen se hace en base a las características físicas de la madre. Se tiene en cuenta raza, color de piel, color y textura de pelo, color de ojos, talla (en este caso unos 10 cm más de la talla de la mujer) y grupo sanguíneo.

Normalmente se recomienda hacer entre 4 a 6 intentos de inseminación artificial con o sin estimulación ovárica. Si en este tiempo no se consigue embarazo se recomienda profundizar en el estudio de fertilidad de la mujer y pasar a un tratamiento de Fecundación in vitro para aumentar la probabilidad de embarazo.

En URH García del Real, cuidamos todos los detalles:  desde el diagnóstico, medicación, selección del donantedía de la inseminación, preparación de la muestra, prueba de embarazo, hasta el alta de la paciente. Además existe un teléfono 24h para resolver todas tus dudas durante el tratamiento. Con ello, conseguimos que os sintáis más arropadas además de obtener una tasa de éxito superior a la media española.

 

Dra. Laura Blasco Gastón – Ginecóloga especialista en Reproducción Asistida