La hormona antimulleriana (AMH) es una proteína que se sintetiza en el ovario, en los folículos más pequeños y es un buen indicador de la reserva de óvulos de la mujer.

Toda mujer nace con una reserva ovocitaria determinada, que va agotando con el paso de tiempo. La caída más importante de la reserva ovárica se observa a partir de los 35 años. Conforme la reserva de óvulos disminuye, la calidad de los mismos empeora y, por lo tanto, la probabilidad de conseguir embarazo con ovocitos propios es menor.

Teniendo en cuenta que cada vez se retrasa más el momento en que la mujer se plantea el primer embarazo y cada vez mayor número de mujeres optan por una maternidad tardía, la valoración de la reserva ovárica en la mujer joven es importante para que la mujer pueda planificar su maternidad y plantearse opciones, como congelar sus óvulos en un momento donde tenga suficientes óvulos y con calidad adecuada.

En pacientes que acuden a una clínica de fertilidad, la valoración de la reserva ovárica mediante hormona antimulleriana nos dará información para decidir cuál es el tratamiento de reproducción asistida más adecuado.

¿Cuáles son los valores de referencia de la hormona antimulleriana?

Los niveles de AMH no cambian a lo largo del ciclo menstrual, por eso, la determinación hormonal puede hacerse en cualquier momento. Cuando los niveles de hormona antimulleriana están entre 1.2 y 4.9 ng/ml, es indicativo de que la reserva ovárica de la paciente está dentro de límites normales en ese momento. Si la AMH es menor de 1.1 ng/ml, hablaremos de baja reserva ovocitaria; y si es mayor de 4.9 ng/ml nos hará sospechar de ovarios poliquísticos.

¿Cómo varía la AMH en función de la edad de la mujer?

Los valores de AMH en la mujer son muy bajos durante la infancia, ya que no hay ovulación. En la pubertad, cuando los mecanismos que controlan la ovulación comienzan a activarse, los niveles de hormona antimulleriana experimentan un ascenso importante. A partir de los 20 años comenzará un descenso progresivo, que en cada paciente llevará un ritmo determinado.

Aunque hay rangos de referencia de hormona antimulleriana para cada grupo de edad, los límites para valorar reserva ovárica son fijos (no varían en función de la edad de la mujer). A pesar de que en una mujer de 40 años sea normal tener una AMH menor de 1 ng/ml, no quiere decir que su reserva ovárica sea buena.

¿Existe alguna relación entre los niveles de hormona antimulleriana y la toma de anticonceptivos?

La reserva ovárica de la mujer disminuye con el paso del tiempo, independientemente de la toma de anticonceptivos, embarazos, tratamientos de reproducción asistida… Asimismo, los niveles de AMH tampoco se afectan en estas situaciones. Esto permite poder hacer una valoración de reserva ovárica a una paciente sin necesidad de que suspenda la toma de anticonceptivos, lo que supone una ventaja más de la hormona antimulleriana frente a la FSH como marcadores de reserva ovárica.

¿Qué significa tener la hormona antimulleriana baja?

Cuando los niveles de AMH están por debajo del límite normal, es un indicador de baja reserva ovocitaria. En función de la edad y los deseos de la paciente, deberemos plantear diferentes opciones.

Si la mujer es menor de 35 años y desea gestación, recomendaremos intentarlo de forma espontánea durante 6 meses. Si al cabo de este tiempo no ha conseguido embarazo, plantearemos iniciar algún tratamiento de reproducción asistida con el objetivo de conseguir el embarazo antes de que la reserva ovárica se agote. Las pacientes de menos de 35 años, aunque tengan baja reserva, tienen buen pronóstico reproductivo debido a la buena calidad ovocitaria que corresponde con su edad. En pacientes de menos de 35 años que no desean gestación en ese momento, recomendaremos vitrificar sus óvulos.

Si la edad de la mujer es mayor de 35 años, habrá que individualizar cada situación para poder hacer una recomendación, en función de los deseos de embarazo de la paciente, la edad y reserva ovárica. En pacientes alrededor de los 40 años, que no se plantean embarazo en ese momento y que tienen una baja reserva ovocitaria, la opción de vitrificar ovocitos puede no ser la adecuada por ser poco rentable en cuanto a tasa de embarazo en el futuro. En esos casos, se debe advertir a la paciente que en el momento en que quiera buscar embarazo, probablemente necesite recurrir a ovodonación. En pacientes que deseen embarazo y se objetiven niveles bajos de hormona antimulleriana, recomendaremos fecundación in vitro u ovodonación, dependiendo del valor de AMH obtenido. En estas pacientes la premisa de “no perder el tiempo” es crucial, ya que cuanto más tiempo pase, la probabilidad de poder utilizar sus propios óvulos será menor.

¿Qué significa tener la hormona antimulleriana alta?

Si los niveles de AMH son superiores a los límites normales, sospecharemos síndrome de ovario poliquístico (SOP). Si la paciente desea gestación en ese momento, recomendaremos profundizar en el estudio de ovarios poliquísticos y plantearíamos un tratamiento de estimulación de ovulación si fuera necesario, ya que el principal problema que tienen las pacientes con ovarios poliquísticos es la ausencia de ovulación.


Dra. Laura Blasco Gastón
– Ginecóloga especialista en Reproducción Asistida