La preocupación sobre cómo compaginar un tratamiento de Fecundación in Vitro (FIV) y trabajo es algo que afecta a la mayoría de las pacientes que van a someterse a este tratamiento. Aunque tradicionalmente se entendía el tratamiento de Fecundación in Vitro como un procedimiento largo, complicado y en el que la paciente tenía que guardar reposo, hoy en día no es así, y podemos decir que el tratamiento de FIV, en la mayor parte de los casos, es completamente compatible con la actividad laboral.

A continuación os presentamos las principales preguntas que se plantean las pacientes antes de someterse a un tratamiento de Fecundación in Vitro para valorar si es compatible con su trabajo:

¿Cuánto dura la Fecundación in Vitro y cuántas veces voy a tener que ir a la clínica durante el proceso?

El tratamiento de Fecundación in Vitro consta de una serie de fases, a lo largo de las cuales la paciente podrá continuar con su trabajo de manera normal en casi todos los casos.

La primera fase es la de la preparación de los ovarios, que se realiza con fármacos administrados por vía oral, o bien con inhaladores o medicación inyectada. Esta fase suele durar entre 10 y 21 días y únicamente será necesario hacer una visita a la clínica.

Posteriormente comenzará la fase de estimulación ovárica, en la que la paciente deberá inyectarse medicación para favorecer el crecimiento de los folículos en los ovarios. Suele durar entre 8 y 10 días y la paciente deberá ir a la clínica en 2 ó 3 ocasiones para hacer los controles que simplemente consisten en una ecografía y un análisis de estradiol. Estas visitas suelen durar unos 10 minutos y la mayoría de las clínicas de fertilidad tienen un horario amplio que permite compaginar el tratamiento de Fecundación in Vitro y el trabajo.

Una vez que el ovario esté preparado, se hará la extracción de los ovocitos mediante punción folicular. Este día es el único en el que la paciente deberá suspender su actividad laboral.

Entre 2 y 5 días después de la punción se realizará la transferencia de los embriones al interior del útero. La transferencia embrionaria es un proceso sencillo, que dura unos 15 minutos, tras los cuales, la paciente puede volver a su trabajo.

Unos 15 días después de la fecha de la punción, se hará una prueba de embarazo. Desde la transferencia hasta la prueba de embarazo no es necesario que la paciente acuda a la clínica, salvo que se trate de alguna situación concreta que precise un control estricto.

¿Es necesario que vayan a cada consulta los dos miembros de la pareja?

En la primera visita a una clínica de fertilidad y hasta decidir el tratamiento que se va a realizar, siempre se recomiendan que acudan los dos miembros de la pareja, pero durante el proceso de estimulación ovárica únicamente es necesario que acuda la mujer a las ecografías. El día de la punción folicular, los dos miembros de la pareja deben estar presentes, la mujer para la extracción de los óvulos y el varón para la recogida de la muestra de semen que se utilizará para inseminar los ovocitos. En caso de que el varón no pueda estar presente el día de la punción, existe la posibilidad de congelar previamente la muestra de semen y descongelarla el día de la punción, sin que esto repercuta negativamente sobre el resultado del tratamiento.

¿Cómo puedo compaginar los horarios de la medicación de la Fecundación in vitro y el trabajo?

Toda la medicación para FIV viene preparada para que sea autoadministrable y muy sencilla, incluso si la paciente tiene que ponérsela en el trabajo. En la mayoría de los casos se recomienda a las pacientes que se inyecten la medicación por la tarde-noche, para que puedan hacerlo en casa. Pero hay pacientes que trabajan por turnos, o que tienen jornadas de 24 horas, en esos casos, la única precaución que tienen que tomar con la medicación es que esté refrigerada siempre que sea posible, aunque la medicación dura fuera de la nevera y a temperatura ambiente (máximo 25º) hasta 2 meses. Es importante que los horarios de administración de los fármacos sean siempre los mismos, para garantizar unos niveles hormonales estables. Por este motivo, la paciente deberá elegir una hora que le resulte compatible con su actividad diaria.

¿Es necesario que haga reposo durante el tratamiento de Fecundación in Vitro?

Otra de las preocupaciones más frecuentes de las pacientes cuando valoran la compatibilidad de la Fecundación y Vitro y trabajo, es la necesidad de hacer reposo después de la FIV.

En la fase de estimulación ovárica, la paciente puede continuar con su actividad normal siempre que no tenga molestias. Las pacientes cuyo trabajo conlleve una actividad física importante, deberán ir reduciendo la misma según vayan sintiendo molestias.

En la FIV, el día de la punción folicular se recomienda que la paciente permanezca en reposo absoluto para reducir el riesgo de sangrado de los ovarios. Después de la punción folicular sí es necesario hacer cierto reposo (unas 4 horas al día), para favorecer el retorno venoso, lo que disminuirá la retención del líquidos propia de la hiperestimulación ovárica. Sin embargo, esto no impide, en la mayoría de los casos, que la paciente continúe de forma normal con su trabajo. El reposo en un tratamiento de FIV es importante para evitar complicaciones a nivel de los ovarios y limitar, en la medida de lo posible, la retención de líquidos que se ocasiona como consecuencia de la estimulación ovárica. La capacidad de implantación del embrión no se ve alterada por la actividad física de la paciente. Por este motivo, en tratamientos de criotransferencia o de ovodonación, no es necesario ningún tipo de reposo.

En pocos casos puede producirse una hiperestimulación ovárica, y entonces el tiempo de reposo necesario será mayor y puede necesitarse una baja laboral. En todos los casos, se desaconsejará realizar deporte, grandes esfuerzos y mantener relaciones sexuales.

Teniendo en cuenta todo esto, en URH García del Real el tratamiento de Fecundación in Vitro y trabajo son compatibles y, salvo el día de la punción folicular, la paciente va a poder mantener su actividad laboral con normalidad.

Dra. Laura Blasco Gastón – Ginecóloga especialista en Reproducción Asistida