La pregunta de hasta qué edad se puede realizar una Fecundación in vitro (FIV) es frecuente en nuestras consultas. La respuesta, como siempre, debe ser invidualizada y teniendo en consideración los muchos factores que determinan la probabilidad de éxito de una FIV en cada pareja o mujer.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que, tras conseguir un embarazo en una clínica de fertilidad, debemos intentar que esa gestación llegue a buen término. La Sociedad Española de Fertilidad (SEF) recomienda no realizar tratamientos de reproducción asistida a mujeres más allá de los 50 años, ya que esta es la edad media en la que la mayoría de las mujeres llegan a la menopausia y los riesgos asociados al embarazo se incrementan de forma significativa (diabetes gestacional, hipertensión, abortos, muerte fetal…). Aunque una mujer siga teniendo reglas por encima de esta edad, no quiere decir que ovule todos los meses, ni tampoco que sus óvulos sean capaces de dar lugar a un embarazo evolutivo. Este límite de los 50 años no es válido a la hora de decidir hasta qué edad se puede realizar Fecundación in vitro, pero es el límite recomendado para someterse a tratamientos de reproducción asistida.

En segundo lugar, hay que tener en cuenta el límite recomendado para hacer la FIV utilizando óvulos propios. La probabilidad de embarazo de la mujer disminuye progresivamente con la edad. Mientras que la probabilidad mensual de embarazo de una mujer de 30 años es del 20%, a partir de los 40, esta probabilidad será inferior al 8% y a partir de los 44 años, menos del 4%. A este hecho se asocia un aumento del riesgo de aborto, que llega a alrededor del 40% a los 40 años. Por este motivo, cuando la edad de la mujer es superior a 43 años, la recomendación general es no realizar FIV con ovocitos propios, sino utilizar óvulos de donante. La edad en el caso de la mujer que va a realizar un tratamiento de FIV, afecta a sus óvulos, tanto en número como en calidad. El tratamiento de ovodonación nos permite aumentar la tasa de embarazo hasta el 60% estas pacientes, ya que se utilizan óvulos de una mujer joven y sana, que nos va a garantizar que contaremos con un número de ovocitos adecuado y una buena calidad en los mismos.

La calidad de los óvulos probablemente sea el dato más relevante que debemos tener en cuenta a la hora de decidir hasta qué edad podemos hacer Fecundación in Vitro en una paciente. Se sabe que la calidad ovocitaria está estrechamente relacionada con la edad. Conforme avanza la edad, los óvulos se vuelven más frágiles y aumentan sus alteraciones cromosómicas. Se estima que, en una mujer de 43 años, más del 80% de sus óvulos serán cromosómicamente anómalos y, por lo tanto, no se podrá conseguir un embarazo evolutivo a partir de ellos.

A pesar de todo lo anterior, los límites de edad nunca pueden aplicarse de manera estricta ya que cada pareja tiene una historia propia y, por lo tanto, un pronóstico diferente. Antes de indicar un tratamiento a una pareja (o a una paciente) es fundamental hacer una historia clínica adecuada y un estudio de fertilidad. El resultado de estas pruebas nos permitirá identificar los posibles factores por los que no se ha conseguido el embarazo hasta ese momento, nos ayudará a la hora de establecer el pronóstico de la pareja y será muy importante a la hora de decidir hasta qué edad de la mujer se puede realizar Fecundación in Vitro.

Es importante hacer un estudio de la reserva ovocitaria de la mujer. Se puede valorar mediante un análisis hormonal y una ecografía transvaginal en los primeros días del ciclo menstrual. Mediante estas dos pruebas, podremos hacer una predicción del número de posibles folículos que podrían desarrollarse en un tratamiento de FIV. Hay dos hormonas que se utilizan como predictoras de reserva ovocitaria: la hormona folículo estimulante (FSH) y la hormona antimulleriana (AMH). La FSH es una hormona que fluctúa a lo largo del ciclo menstrual y únicamente es valorable entre el 3º y 5º día de ciclo. Cuando el valor en estos días está por encima de 10, es un indicador de baja reserva ovocitaria. Los niveles de AMH no cambian a lo largo del ciclo, por lo tanto, su determinación se puede hacer en cualquier momento. Si la AMH está por debajo de 1, podremos hablar también de baja reserva. En función de los resultados de la analítica hormonal y del recuento de folículos antrales de la ecografía basal, podremos tener una idea aproximada de la probabilidad de respuesta de los ovarios a la estimulación, y de embarazo de esa paciente concreta.

Otro dato para que podemos tener en cuenta a la hora de decidir hasta qué edad realizar una Fecundación in Vitro, es la respuesta que haya tenido en los tratamientos previos. El número de folículos que se han desarrollado, número de ovocitos obtenidos, la tasa de fecundación, el número de embriones evolutivos y la calidad de los mismos, son datos muy importantes a la hora de recomendar a la paciente que intente un nuevo tratamiento de FIV o, por el contrario, recomendarle cambiar de técnica.

Así, como conclusión de todo esto, podemos decir que establecer un límite fijo para decidir hasta qué edad realizar Fecundación in Vitro no es adecuado. Cada paciente requiere una evaluación concreta de su caso, para poder ofrecerle expectativas realistas que le ayudarán a tomar la decisión sobre la estrategia más adecuada.

Dra. Laura Blasco Gastón – Ginecóloga especialista en Reproducción Asistida