La baja respuesta ovárica es uno de los principales problemas al que nos enfrentamos en una clínica de fertilidad, porque es en este grupo de pacientes en el que se obtienen peores resultados. Por otra parte, el número de pacientes con diagnóstico de baja respuesta ha aumentado considerablemente en los últimos años, porque cada vez son más las pacientes que intentan quedarse embarazadas más allá de los 40. Por este motivo, gran parte de la investigación en reproducción asistida se centra en perfeccionar las estrategias para conseguir embarazo en pacientes con baja respuesta ovárica.

Antes de nada, es importante conocer qué se entiende por baja respuesta ovárica. Tradicionalmente no había un criterio unificado para establecer qué pacientes se englobaban dentro de este diagnóstico. Esto complicaba las cosas a la hora de hacer análisis de resultados. Por este motivo, en 2011, la Sociedad Europea de Reproducción Humana (ESHRE), concretó los criterios para definir baja respuesta ovárica. Este consenso se conoce como Criterios de Bolonia. Según este documento, para definir baja respuesta ovárica se deben cumplir dos de los siguientes criterios:

  • Edad materna ≥40 años.
  • Ciclo previo de FIV con baja respuesta: menos de 3 ovocitos obtenidos.
  • Indicios de baja reserva ovocitaria:
    • Recuento de folículos antrales inferior a 5-7.
    • AMH < 0.5-1.1 ng/ml.

Dos ciclos previos de Fecundación In Vitro (FIV) con baja respuesta son suficientes para definir baja respuesta, sin necesidad de que se cumpla ninguno de los otros dos criterios (edad o baja reserva ovocitaria).

En las pacientes con baja respuesta ovárica se recomienda siempre hacer un tratamiento de fecundación in vitro para conseguir la mejor probabilidad de embarazo posible, y para reducir el tiempo en conseguirlo. Para obtener mejores resultados en la FIV, a lo largo del tiempo se han diseñado diferentes estrategias. Las que cuentan con mayor evidencia científica a favor son las siguientes:

1.Protocolo de estimulación de FIV:

Cuando estimulamos el ovario para un ciclo de Fecundación in vitro, podemos utilizar los fármacos de diferentes maneras con el objetivo de mejorar los resultados, esto es lo que se conoce como protocolo de estimulación. Los protocolos más utilizados son el corto con agonistas de GnRH, corto con antagonistas de GnRH y los protocolos que combinan la administración de gonadotropinas con citrato de clomifeno.  En cuanto a la dosis de gonadotropinas utilizada, hay autores que abogan por utilizar dosis máximas mientras que otros defienden, que los resultados son similares si utilizan dosis bajas (estimulación suave o “mild stimulation”). En este punto sigue habiendo controversia.

2.Administración de estrógenos previa a la estimulación de FIV:

Diversos estudios han sugerido que la administración de estrógenos antes de la estimulación ovárica para el ciclo de FIV, puede mejorar los resultados en las pacientes con diagnóstico de baja respuesta ovárica. Los estrógenos pueden administrarse aislados en la fase lútea previa (es decir, a partir del día 22º del ciclo previo), o en preparados que los combinan con gestágenos desde el 5º día de ciclo.

3.Administración de testosterona previa a la estimulación de FIV:

Múltiples estudios han sugerido que las pacientes con baja respuesta ovárica presentan un déficit de andrógenos. Por este motivo, Bousdou JK et al, en 2012, publicaron un meta-análisis para valorar si utilizar preparados con efecto androgénico previos a la estimulación ovárica permitía mejorar los resultados del ciclo de FIV. En este estudio se observó que la testosterona transdérmica puede dar lugar a un aumento de la tasa de embarazo clínico y de niño nacido, una menor duración de la estimulación, mayor número de ovocitos recuperados tras la punción folicular sin observarse efectos secundarios. Generalmente se administra en forma de gel o crema durante 21 días antes de la estimulación ovárica, aunque existen otros protocolos.

Aunque se ha avanzado mucho en el diseño de estrategias para las pacientes con baja reserva ovocitaria, este grupo de pacientes, es necesario que se sigan haciendo estudios para tratar de conseguir mejores resultados en las pacientes con baja respuesta ovárica, así como concienciar a la población sobre las posibilidades que existen para preservar la fertilidad antes de los 35 años, es decir, antes de llegar a una edad donde esta situación empieza a ser frecuente.

En URH García del Real ofrecemos tratamientos con este diagnóstico, consiguiendo hasta un 27% de tasa de éxito en FIV por transferencia embrionaria. Tras cada tratamiento de FIV, si no hubiera habido embarazo, se hace una evaluación personalizada que nos permita pronosticar la probabilidad de éxito en un siguiente intento de Fecundación in vitro, frente a la alternativa de realizar una ovodonación. Es la mujer o pareja, la que teniendo esta información, debe decidir la opción que le parece más adecuada en su caso. 

Dra. Laura Blasco Gastón – Ginecóloga especialista en Reproducción Asistida